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martes, 28 de octubre de 2008

Profundidad Critica




El conjunto de los elementos en cada uno de sus cuadros integra un lenguaje de indiscutible fuerza reflexiva que involucra al observador, en procesos de evocación y búsqueda.
Montúfar no pinta para recrear, agradar y decorar, sino para suscitar análisis, cuestionamientos y profundidad crítica. En este sentido, su propósito, semiótico escapa al convencionalismo de la tradición pictórica y se polariza en la necesidad de darle al observador la oportunidad, de adentrarse en la percepción de la realidad cotidiana, tras la búsqueda de vivencias cargadas de intencionalidad y conciencia. Luego de contemplar la expresión visual de Montúfar, el observador sabe que lo esencial de la vida humana escapa a la pura sensorialidad, para centrarse en la interioridad anímica lugar al cual es posible acceder únicamente por la vía socrática de la autorreflexión.

Jaime Celi Crítico de arte



Una Obra de reflexión


Pocas obras de artistas ecuatorianos poseen la solvencia y coherencia de la de Luis Montúfar. Pocas además, se basan en un proceso formativo y no en manipulaciones del azar o en caprichosos estados de ánimo. La suya en una obra de reflexión que traduce plásticamente la visión de su mundo.
El Ecuador plástico tiene en Luis Montúfar a un pintor serio, disciplinado, recio y firme en la consecución de sus metas que resume un mundo de color para la templanza del buen vivir, pintando: color y magia figuran poesía, dación vital de una sensibilidad que alimenta los vacíos de la soledad.
El estudio de su obra nos hace pensar que el artista sostiene una doble representación, la del espacio físico donde el artista trabaja y la de un espacio simbólico, lugar en el que se concretan nuevas visiones de la realidad.

José Serrano Gonzáles Crítico de arte